Pviva Academy | Entrar – Cadastrar

¿Qué es la psico-oncología y para qué sirve?

Hay noticias que llegan a revolucionar nuestras vidas. El cáncer es una de ellas. Recibir el diagnóstico es un shock emocional para muchos y el primer paso en la evolución de esta enfermedad.

Existen distintas maneras de reaccionar frente a esta patología. Pero en el 99% de los casos, siendo cáncer una palabra que asusta, el sentimiento que lidera es el miedo a morir. A pesar de que la mayoría de la población no tiene información suficiente o no sabe exactamente de qué se trata, la idea de la muerte se instala en nuestros pensamientos, y en algunas personas esto se da de manera obsesiva.

Es por ello que frente a esas dudas, miedos, tratamientos, pronósticos y las muchas emociones con las que se debe lidiar existe la psicooncología. Esta rama tiene como objetivo principal tratar las relaciones entre los estados mentales, y el comportamiento de pacientes en la evolución del cáncer. 

Lidiando con la incertidumbre

Durante muchas décadas, tener cáncer se acostumbra a asociar con  fin y pérdida de esperanza Esta creencia todavía se multiplica en la actualidad, quizá, por la parte más difícil de gestionar: la incertidumbre. 

Si bien la ciencia ha avanzado mucho en los diferentes tratamientos, y las probabilidades de sanar son mucho mayores que en décadas pasadas, la incertidumbre como emoción aparece en el día a día de cada paciente, y esta reclama una atención entera. 

En general, se conoce que el cáncer es multicausal, por lo que en algunas ocasiones su origen puede llegar a ser un misterio. Sin embargo, este no es más que un proceso celular que comienza a multiplicarse infinitamente, volviéndose tóxico para el cuerpo.

No obstante, pese a los misterios de su origen, sí pueden determinarse los factores en donde comienza el proceso de sanación, como el tratamiento médico. Al igual que el diagnóstico, se trata de un evento altamente estresante que, a mediano y largo plazo, puede generar episodios depresivos, de profunda tristeza y con pensamientos intrusivos.

Sin embargo, está demostrado que muchos de los síntomas psicológicos y físicos pueden reducirse de manera eficaz con la ayuda del acompañamiento psicooncológico. Lamentablemente, el acceso a estos espacios terapéuticos para pacientes con esta enfermedad son, en el mejor de los casos, reducidos.

Y es que cuando el cáncer aparece, todo se modifica. Desde la psicología, se entiende esta enfermedad como una expresión corporal de lo no dicho. Él nos habla y debemos tener la disposición de escucharle, tenga una solución o no. 

Esta multiplicidad de factores relacionados entre sí, dan origen a la necesidad de un acompañamiento terapéutico en el que la información personal y familiar pueden ser la respuesta a determinadas sintomatologías. Por ejemplo, el cáncer puede ser agresivo, doloroso, y curable, o ninguno de ellos. Pero adaptarse a estas distintas configuraciones es lo que permite al paciente defenderse y luchar de distintas maneras. 

El acompañamiento psicooncológico le da al paciente la posibilidad de ver diferentes perspectivas sobre su diagnóstico, viendo a la enfermedad como es y no cómo se imagina. Esto le permite empoderarse y avanzar en el tratamiento que sea necesario, con una estructura mental y emocional lo suficientemente estable, que le ayudarán a salir de la victimización y la desgracia.

¿Hacia dónde miramos?

Con ayuda de las sesiones psicooncológicas movemos conductas, cambiamos actitudes, orientamos emociones y liberamos el dolor. Pero para hacer esto, debemos actuar en donde existe el mayor deterioro psicológico: durante el tratamiento.

El cansancio, la caída del cabello, las náuseas y los mareos son síntomas que acompañarán al paciente por un largo tiempo, generándole un gran malestar físico y afectando su calidad de vida, la percepción de su imagen corporal, su autoestima e, incluso, sus relaciones sociales, sexuales y de pareja. 

Hacer uso de técnicas de autogestión emocional aumentan la autoestima, y se refleja como fortaleza y certeza para cada paciente. Es la aceptación de lo que se debe afrontar, es el paso número uno, y va de la mano con la positividad y el buen humor. 

En este caso, para los psicólogos y psicólogas, el cáncer está hablándonos de cambios inminentes, por lo que esa debe ser nuestra lectura. Y para pacientes diagnosticados, el proceso de terapia es un gran acompañante, en donde pueden descargar sus angustias, incertidumbres, y los momentos más oscuros que traigan consigo. 

La psicooncología le ofrece al paciente un espacio privado para su desahogo emocional, pues atravesar un tratamiento para el cáncer implica un proceso emocional importante. Esto porque se viven intervenciones quirúrgicas, horas de quimioterapia, radiación y sus consecuencias, inmunoterapias, trasplantes, controles de laboratorios a diario o semanalmente, muchas medicaciones con efectos secundarios, y cambios corporales y psíquicos.

¿Para qué sirve la psicooncología?

En estos casos, la función más básica de la terapia es encontrar la funcionalidad en la adversidad y devolver la valentía, pues es la clave de los tratamientos. 

En las sesiones, cada paciente aceptará su lucha y logrará enfrentarla con amor, aprenderá y agradecerá sus adversidades y, por encima de todo, le dará la cara a sus miedos con una sonrisa como el mejor camino para luchar contra su enfermedad. Es decir, la enfermedad como camino a la sanación, y no como destino. 

Asimismo, emociones y creencias como la culpa o la mala suerte quedarán desterradas, por lo que el paciente dejará el rol de víctima y mejorará en los resultados de su tratamiento. 

Por otra parte, la familia, el trabajo, y sus relaciones más cercanas también son tomados en cuenta en la terapia pues, como expliqué anteriormente, el cáncer es multicausal. Por ello,  se debe trabajar, cuestionar, y gestionar todo su contexto de sanación.

Las sesiones de psicooncología ayudarán al paciente a tener una mejor comunicación con sus allegados y allegadas, incluyendo al personal médico y otros pacientes. 

Tras superar esta experiencia, habrá un gran aprendizaje, un cambio de prioridades y una visión de la vida más rica y positiva. Logrará dejarse fluir, llenarse de amor, perdonarse y aceptarse. 

Lic. Juliana García M. Psicóloga.

Deja tu comentario aquí

Suscríbete a nuestro boletín

Otras publicaciones que también te pueden gustar

Suscríbete a nuestro boletín

Mantente al tanto del mejor contenido sobre bienestar, salud y calidad de vida

Salud mental, bienestar e innovación que necesita tu empleado

Através de nuestro programa de salud mental, las empresas reducen la pérdida de trabajo debido a demandas emocionales.