Depresión

Comportamiento suicida: señales que no se deben ignorar

Algunos dicen que el suicidio es el acto más valiente que un cobarde puede cometer. Ya sea cierto o no, el hecho de quitarse deliberadamente la vida representa un compartamiento suicida; además se relaciona con cualquier acción que pudiera llevar a una persona a morir a propósito.

La demanda terapéutica en relación con el suicidio está constituida por tres tipos de pacientes:

  • Aquellos que han sobrevivido a un intento de suicidio;
  • Los que acuden a la consulta manifestando ideación suicida;
  • Los que tienen ideación suicida pero aún no la han expresado verbalmente. La alianza terapéutica empática con el paciente y la colaboración con la familia desempeñan un papel muy importante.

Se señalan los objetivos terapéuticos en las diversas circunstancias y la necesidad de centrarse en el cambio de los factores modificables para contrarrestar el peso de los no modificables, en donde se presenta un factor muy frecuente:

Las personas que intentan suicidarse, con frecuencia están tratando de alejarse de una situación de la vida que parece imposible de manejar

Quienes cometen uno o varios intentos de suicidio están en búsque de un alivio por sentir vergüenza, sentirse culpables o creer que son una carga para los demás. Se sienten como unas víctimas en todas las situaciones del día, también viven creyendo que son rechazados y se aferran al sentimiento de pérdida y a la soledad.

Los comportamientos suicidas pueden ocurrir por una situación o hecho que la persona ve como agobiante, tales como:

  • El envejecimiento (los adultos mayores tienen la tasa más alta de suicidio);
  • La muerte de un ser querido;
  • El consumo de drogas o alcohol;
  • Un trauma emocional;
  • Enfermedades físicas graves o dolor;
  • El desempleo o los problemas financieros.

El suicidio como la nueva pandemia en los adolescentes:

La llegada de la pandemia ha generado un sentimiento de falta y ausencia en los adolescentes. La población joven se ha convertido en la más vulnerable y han aumentado significativamente los números de hospitalizaciones por intentos suicidas.

Los factores de riesgo del suicidio en adolescentes incluyen:

  •  Acceso a armas de fuego;
  • Miembro de la familia que cometió suicidio;
  • Antecedentes de autoagresión deliberada;
  • Antecedentes de abandono o maltrato;
  • Vivir en comunidades en donde ha habido brotes recientes de suicidio en
    personas jóvenes;
  • Ruptura sentimental.

Mientras que los hombres son más propensos a morir por suicidio, las
mujeres son dos veces más propensas a intentar suicidarse.

La mayoría de los intentos de suicidio representan una llamada de auxilio. Algunas personas intentan suicidarse de una manera que sea menos probable de convertirse en una situación fatal, como: envenenamiento o sobredosis.

Los hombres tienen mayor probabilidad de escoger métodos violentos, como dispararse. El resultado de dichos intentos de suicidio en los hombres tienen mayor probabilidad de terminar en muerte.

Los parientes de personas que intentan o cometen suicidio, a menudo se culpan o se enojan mucho. Pueden ver el atentado como un acto egoísta. Sin embargo, las personas que intentan cometer suicidio con frecuencia creen erróneamente que les están haciendo un favor a sus amigos y parientes al irse de este mundo.

¿Cómo debe tratarse a una persona que intentó suicidarse?

Una persona necesita estar acompañado y comenzar un tratamiento de emergencia después de un intento de suicidio. Se pueden necesitar primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar o tratamientos más intensivos.

Los individuos que intentan cometer suicidio pueden necesitar hospitalización para atenderlos y reducir el riesgo de futuros intentos. La terapia es uno de los pasos más importantes dentro del tratamiento. Se debe evaluar y tratar cualquier trastorno de salud mental que pueda haber llevado al intento de suicido. Esto incluye:

  • Trastorno bipolar;
  • Trastorno límite de la personalidad;
  • Dependencia del alcohol o las drogas;
  • Depresión mayor;
  • Esquizofrenia;
  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT)

Siempre tome en serio los intentos y amenazas de suicidio

Expectativas (pronóstico): cerca de un tercio de las personas que tratan de suicidarse lo intentarán de nuevo dentro de un período de un año. Cerca del 10% de las personas que amenazan o intentan
suicidarse finalmente se quitan la vida.

En adultos mayores, investigue a profundidad los sentimientos de desesperanza, de ser
una carga y de no pertenecer. Muchas personas que tratan de suicidarse hablan del tema antes de hacer el intento.

Algunas veces, simplemente hablar con alguien a quien le importe y que no haga juicios
es suficiente para reducir el riesgo de suicidio. Sin embargo, si usted es un amigo, miembro de la familia o conoce a alguien que cree que puede intentar suicidarse, nunca trate de manejar el problema por su cuenta.

¡Busque ayuda! Pida ayuda profesional y nunca ignore una amenaza o intento de suicidio.

Artigos relacionados

Deixe um comentário

O seu endereço de e-mail não será publicado. Campos obrigatórios são marcados com *

Botão Voltar ao topo