Pviva Academy | Entrar – Cadastrar

Una infancia más tranquila: Psicología educativa para un futuro profesional excelente.

Los primeros años de vida de un niño son cruciales y determinantes para su futuro.

Día a día el cerebro se desarrolla en función de la retroalimentación que recibe del entorno, por lo tanto, es en la infancia el momento adecuado para educar e intervenir si algo no está siguiendo la evolución esperada; la calidad del vínculo familiar,  el juego, la comunicación, los círculos de seguridad, la socialización, los hábitos, la armonía, son elementos constituyentes en el desarrollo y tiene un potente impacto emocional en el niño influenciando así en gran medida en su forma de vivir, crecer y conectar con los otros; por lo tanto, los que reciben protección y cariño durante su primera infancia tienen más probabilidades de crecer saludablemente, de padecer menos enfermedades o trastornos y asimismo de desarrollar al completo sus aptitudes cognitivas, lingüísticas, emocionales y sociales. 

Felipe Lecannelier desarrolló una metodología  que implica cuatro capacidades primordiales en los adultos para lograr una exitosa crianza y estimular así el bienestar de los niños, estas son: Atención, Mentalización, Automentalización y Regulación  (A.M.A.R). La primera se refiere a que los adultos aprendan a poner ATENCIÓN a las reacciones y conductas de los niños, es decir, que lo observen y reconozcan sus necesidades a través de expresiones faciales y corporales. En cuanto a la MENTALIZACIÓN, se trata de la habilidad para poder estar conectado con la experiencia del niño y comprender qué es lo que le está pasando internamente. Después de mentalizar, es igualmente importante que el adulto desarrolle la capacidad de identificar sus propios estados emocionales provocados por el vínculo con el infante, que es lo que llamamos de AUTOMENTALIZACIÓN. Finalmente, la etapa que llamamos REGULACIÓN, es la fase donde el adulto aplica algún tipo de acción para ayudar al niño a calmarse y regular sus propias emociones de manera adaptativa.  

Cuando estas capacidades se suelen aplicar, especialmente en momentos estresantes del cuidado, ocurren una serie de beneficios a corto y largo plazo, permitiendo a ellos desarrollarse de modo positivo e integrado. Cabe destacar que tales cualidades no es solo para los padres o cuidadores directos, sino que a todos los adultos que tengan algún tipo de vínculo o interacción con los menores, ya que el niño es formado a partir de la interacción con su entorno en general, por lo tanto, todos tenemos la responsabilidad de apoyarlos, guiarlos y protegerlos. 

Además de los factores emocionales señalados anteriormente, existen también los factores económicos y políticos, como el acceso a una buena educación, recursos educativos para su realización, salud, estabilidad financiera familiar, programas de gobierno enfocado en la infancia; elementos que al no ser entregados pueden impedir a que los niños alcancen sus potenciales de desarrollo. Un artículo reciente publicado en The Lancet, una reconocida revista médica del Reino Unido, reveló que un 43 % de los niños menores de 5 años que viven en países de ingreso bajo y mediano corre el riesgo de un bajo nivel de desarrollo debido a la pobreza y el retraso en el progreso. 

Y por último es relevante destacar la importancia de fomentar el cuidado como comunidad,  que los niños se sientan vinculados, conectados, protegidos y parte de un sistema comunitario, de una red cooperativa donde las relaciones son fundamentales. No necesariamente alentar solo el logro y éxito, sino también la beneficencia, el altruismo, la resiliencia, la empatía y el trabajo en equipo. Somos seres sociales y necesitamos aprender a vivir con los otros, a sentirnos iguales y diferentes, lo que vemos en el otro influirá activamente en nuestra formación, por lo tanto, es importante promover las relaciones afectivas positivas, la cooperación con el otro, la responsabilidad de nuestras actitudes y decisiones; y como ya decía Karl marx “No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia”. 


Silvinha Tavares

Soy licenciada en psicologia de la universidad austral de Chile. Mi objetivo como profesional es trabajar con fenómenos psicológicos, conductuales, y relaciónales que inciden en la salud de los seres humanos, brindando psicoterapia, acompañamiento o asesorías, dependiendo de las necesidades de cada uno. Experiencia en dinámicas relacionales, traumas, violencia intrafamiliar, entre otros. Mi foco es que el paciente logre desarrollarse de manera plena en su vida personal en su total globalidad. Quieres saber más de mi clic aquí .

Deja tu comentario aquí

Suscríbete a nuestro boletín

Otras publicaciones que también te pueden gustar

Suscríbete a nuestro boletín

Mantente al tanto del mejor contenido sobre bienestar, salud y calidad de vida

Salud mental, bienestar e innovación que necesita tu empleado

Através de nuestro programa de salud mental, las empresas reducen la pérdida de trabajo debido a demandas emocionales.