Pviva Academy | Entrar – Cadastrar

Llorar, ¿es bueno para la salud mental? 

llorar es bueno

Todos evitan llorar. Es un momento que puede resultar incómodo o molesto si alguien más está presente, asociándolo a una emoción “negativa” o no deseada. Sin embargo, este llanto puede ser para algunos un momento reconfortante y de desahogo. Para otros, sin embargo, puede reflejar un episodio grande de angustia. Por eso, si nos preguntan a las personas que estamos en el ámbito de la salud mental si ¿llorar es bueno para la salud mental?, solo podemos decir ¡Depende! Aquí te cuento por qué.  


Normalmente, puede ser incómodo o incluso molesto que nos vean llorar. Posiblemente porque es un acto que en un contexto común se ve asociado al sentimiento de la tristeza, la cual se ha catalogado como una emoción “negativa” o que en momentos largos no es deseada en el ser humano. 

Sin embargo, este llanto puede ser para algunos un momento reconfortante donde nos podemos desahogar de aquello que nos abruma. Y, para otros, puede reflejar un momento muy gratificante o un episodio grande de angustia. Es por eso, que las lágrimas pueden llegar a tener varias emociones asociadas, tantas que cuando nos preguntan a las personas que estamos en el ámbito de la salud mental si ¿llorar es bueno para la salud mental?, solo podemos recurrir a un cliché propio de nuestras carreras que sería ¡Depende! Y si se preguntan el porqué de esta respuesta, resulta que pasamos por tantas etapas y por tantas experiencias que para cada uno de nosotros, un mismo acto puede tener significados muy diversos. 

¡Es malo para la salud mental! 

Sí, resulta que para los recién nacidos y en los primeros años de la vida del infante el llorar puede tener un efecto negativo en la salud mental. Dado que para ellos, el llorar, reír y producir sonidos con su boca es su método de comunicación. El llanto llega sobre todo en los momentos de angustia, molestia y desagrado, y este llanto no terminará hasta que él esté cómodo y estas sensaciones desagradables paren.  

Sin embargo, diferentes psicólogos y neuropsicológicos infantiles han demostrado que el llanto continuo e insistente de un niño crea en ellos sentimientos constantes de angustia, lo que en un futuro se verá reflejado en jóvenes o adultos “menos inteligentes, menos saludables, más ansiosos y poco cooperativos” (Narváez, D. 2012). Además, un llanto continuo por un tiempo extenso pone al infante en un episodio de estrés, el cual provoca en él una posible muerte neuronal. 

Con esta información diríamos que definitivamente sí, llorar es malo para la salud mental y no deberíamos hacerlo nunca y menos por tiempos prolongados y continuos. Pero  eso no es todo, aquí estamos hablando de un bebe, que aún no tiene un nivel razón donde pueda entender sus emociones y hacerle entender a su cuidador sus necesidades. 

Una vez que crecemos y nos podemos comunicar con nuestros cuidadores, estos momentos de llantos empiezan a ser cada vez menos frecuentes y dichos episodios se ven normalmente cuando tenemos algún dolor, ya sea físico o emocional. Por ejemplo: cuando nos golpeamos con algo, o con la pérdida de algún ser querido. Y aquí empezarán a decir: 

llorar es bueno

¡Llorar es bueno para la salud mental! 

Si, cuando somos adultos, el llorar puede ser muy bueno para la salud mental. Y es que llorar trae en nosotros diferentes significados. Hay quienes lloran de felicidad porque esta es tan grande que las lágrimas simplemente se desbordan; otros lloran de rabia, de impotencia, de angustia o simplemente por tristeza. Al tener tantos factores por los cuales se puede producir este llanto, es más complicado agrupar todos estos en una simple afirmación.  

Sin embargo, se ha demostrado que puede tener efectos muy positivos para el ser humano pues, al llorar, liberamos la tensión emocional y al finalizar podemos sentirnos más tranquilos y con menos cargas sentimentales. También funciona como una señal de que necesitamos ayuda, ya sea física o emocionalmente. Así que sí, llorar es bueno para la salud mental y no deberíamos cohibirnos de esto. 

Sin embargo, cuando reprimimos el llanto o, por el contrario, el llanto no nos produce un sentimiento de tranquilidad o no nos libera esa carga emocional, sino que nos pone una carga adicional o se acumulan sentimientos mayores de tristeza y angustia, es importante acudir a un especialista en la salud mental ya que podíamos estar pasando por algún episodio depresivo que requiere atención.  

Recordemos que nuestra salud mental es tan relevante como la física y cuando algo nos afecta mentalmente también empezara a afectarnos en nuestro día a día. 

Daniela Gámez Sánchez, Neuropsicóloga clínica de Psyalive

Conócela aquí

Deja tu comentario aquí

Suscríbete a nuestro boletín

Otras publicaciones que también te pueden gustar

Suscríbete a nuestro boletín

Mantente al tanto del mejor contenido sobre bienestar, salud y calidad de vida

Salud mental, bienestar e innovación que necesita tu empleado

Através de nuestro programa de salud mental, las empresas reducen la pérdida de trabajo debido a demandas emocionales.