Pviva Academy | Entrar – Cadastrar

¿Situación laboral?: En búsqueda del sentido de la vida 

Durante el 2021, la red social laboral LinkedIn indicó que el 74% de las personas que trabajaban de manera presencial y atravesaron la pandemia, habían reconsiderado su situación laboral. Los cambios sociales que se llevan viviendo desde entonces demuestran que en todas partes del mundo nos hemos visto en la obligación de replantear nuestras necesidades, objetivos y prioridades a la hora de elegir y mantener un puesto de trabajo, poniendo énfasis en el trabajo remoto. 


Sin lugar a duda, el teletrabajo ya no es una obligación frente a las consecuencias del Covid-19. Ahora, trabajar desde casa es una de las preferencias más buscadas por personas de todo el mundo, en particular las generaciones más jóvenes de la fuerza laboral. 

Anthony Klotz, profesor de la Universidad de Texas A&M, denominó este fenómeno como “La Gran Renuncia”. Pero, ¿renunciando a qué? A trabajos que, por necesidad muchas personas sentían que debían mantener y que, con la contingencia, se fueron dando cuenta de que no era tan así.  

Con la llegada de la pandemia y el “home office” muchos tuvieron la oportunidad de darse cuenta de que algunas de sus tareas se podían simplemente realizar de manera remota. Otros, simplemente, decidieron que no era necesario trabajar en una oficina y optaron por no volver al trabajo cuando la “obligatoriedad presencial” empezó a ser parte del día en muchas oficinas. 

“La Gran Renuncia” no es un desdén de las generaciones más nuevas por dejar de trabajar, sino una desafiante búsqueda por encontrar un trabajo que haga sentido en nuestras vidas. Un trabajo que sea satisfactorio y alineados con los objetivos y principios tanto personales como laborales. 

Y es que, desde algunas organizaciones, el trabajo remoto no representa ninguna solución a algún problema, sino solo otra forma de trabajar. Es por lo que existen empresas que ya están luchando por atraer de vuelta a la oficina a su personal. A su vez, cada vez más podemos ver como en diversas industrias surgen propuestas de modelo híbrido y esfuerzos por parte de los trabajadores para mantener los empleos de manera remota.  

No obstante, al indagar en mayor profundidad estos cambios y en el despertar de las nuevas necesidades por parte de la fuerza laboral, nos encontramos con que existe otro problema que llevaba mucho más tiempo escondido. Hablamos de un riesgo laboral que recientemente ha empezado a ganar la importancia que corresponde, los riesgos para nuestra salud mental.  

En Latinoamérica, ya podemos comprobar que no es una situación menor o pasajera, y que además se trata de una situación que se está viviendo en toda la región. En Chile, por ejemplo, y de acuerdo a un estudio de la oficina regional de la OMS, durante el 2019 un 60% del total de las enfermedades en personas correspondían a problemas psicológicos (Barrientos, 2020).   

Asimismo, en Colombia, entre el 2009 y el 2012, se observó un incremento del 43% en episodios de ansiedad y depresión. (Ministerio del Trabajo, 2013)  

En este artículo quiero hablarte sobre dos importantes temas: nuestra salud mental y su relación con las prioridades que tenemos en nuestro trabajo. Profundamente relacionadas entre sí, esta relación es fundamental que todos las comprendamos para nuestro propio bienestar emocional.    

¿Qué queremos cuando trabajamos desde casa?  

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud mental es un estado de bienestar en el que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida y desarrollar todas sus habilidades. Por ello, alcanzando un buen nivel de salud mental, podemos hacer frente a las dificultades del día a día, trabajar productivamente, y contribuir a nuestra comunidad. 

Dicho esto, podemos entender que, si alguien goza de buena salud mental en el trabajo, la situación laboral debería condecirse entonces con su propósito y voluntad. Esto porque al encontrarnos en sintonía con lo anterior, podemos poner toda nuestra atención hacia un fin, generando satisfacción personal y, al mismo tiempo, contribuyendo en el día a día de las demás personas de nuestro equipo. 

No obstante, encontrar este estado de bienestar al trabajar desde casa no es tan sencillo como suena. Según la revista Harvard Business Review, existen 4 preocupaciones recurrentes entre los trabajadores, y trabajadoras que ejercen su profesión de manera remota. (Greenwood & Anas, 2021)   

  • 1. Agotamiento emocional 

Al parecer, para algunas empresas, el trabajo online es sinónimo de jornadas laborales prolongadas. Asimismo, al ser una nueva dinámica y enfrentarnos a ella desde nuestra individualidad, tenemos prácticas repetitivas, monótonas o aburridas.   

  • 2. Límites borrosos ente la vida personal y laboral 

Nuestros trabajos remotos no están presentes solo en una franja horaria “flexible”, también están en nuestros celulares, tabletas, y otros dispositivos electrónicos, ¿en qué momento dejamos de pensar, hablar, u organizarnos en relación con nuestro trabajo?   

  • 3. Comunicaciones fallidas 

Somos la generación más conectada de la historia, sin embargo, la comunicación puede llegar a ser un verdadero dolor de cabeza. Ahora, podemos responder comentarios, reaccionar con emoticones, enviar mensajes directos, llamar, video-llamar. No obstante, nos enfrentamos a ser ignorados/as o ignorar a los demás.    

  • 4. (Des)conexión 

En tu dinámica diaria, puede que veas por todo un año a las mismas 3 o 4 personas desde tu pantalla. Muchas reuniones se celebran al día, y conoces “laboralmente” a tu equipo, pero ¿Qué tanto conoces realmente a tus compañeros y compañeras? ¿Puedo tener una relación personal con mi equipo, formar amistades, o generar situaciones de empatía?   

¿Te das cuenta cómo sí tiene todo el sentido del mundo las preocupaciones que has estado sintiendo? Y aunque trabajas desde casa, y muchas personas te dijeron que eras el que tenía suerte por ello, de vez en cuando sientes ciertos niveles de ansiedad. ¿Te suena familiar? 

en busqueda del sentido de la vida

¿Cómo priorizar mi salud mental en mi día de trabajo remoto? 

Si bien tu mundo laboral es una parte muy importante de tu día a día, aprender a crear límites en beneficio de nuestra salud mental serán claves. Ya sea generados tanto de forma personal o a través de instancias propias de tu trabajo. 

Hoy existen, por ejemplo, un número significativo de empresas que se están haciendo cargo de mejorar situaciones como estas, creando instancias para que se puedan alinear tus tareas laborales con tu salud mental. 

Las dinámicas de días “Flex” son un ejemplo de esto. Se trata de ritmos de trabajo en el que tu equipo sale un par de horas antes. También existen los programas de salud y bienestar emocional, como el que promovemos en Psyalive, para que todo tu equipo pueda tener acceso a terapia psicológica de manera online.   

Incluso, algunas organizaciones están usando estrategias de cadena de valores, o “value chain”, en el que se especifica cómo deberían funcionar las comunicaciones entre trabajadores y trabajadoras, sin la necesidad de incluir un horario o ritmo de trabajo fijo estándar para todos. 

Este tipo de acciones promueven la definición de un límite entre el trabajo y la vida personal de quien trabaja. El objetivo es que la persona tenga momentos que le ayuden a separar sus horarios de home-office con su tiempo personal. En otras palabras, buscan crear un balance que funciona para cada uno, con el objetivo de que quienes trabajan en su hogar, puedan separar ambos mundos una vez terminadas las labores. 

Nuevas dolencias 

Si bien el ritmo y las presiones laborales han sido la causa de dolencias que están afectando la salud mental de toda Latinoamérica desde mucho antes de la pandemia, su llegada ha permitido visibilizar la importancia ésta y de la satisfacción con nuestro trabajo. 

Es por ello que luego de la instauración de métodos de home office, a nivel mundial han surgido nuevos desafíos para seguir trabajando por nuestra salud mental. Uno de ellos ha sido principalmente el lograr crear límites lo suficientemente fuertes entre el trabajo y el hogar. 

Y es que según la psiquiatra Ana Millán, desde que comenzó el home-office “se disparó el uso de ansiolíticos y de hipnóticos”, medicamentos que se utilizan para reducir la ansiedad y lograr conciliar el sueño. (Gallo, 2020).  Esto se explicaría precisamente por las dificultades que surgen para desconectarse realmente una vez termina la jornada de trabajo. 

Es decir, la salud mental se trabaja y no es un proyecto de sólo unos días. Una parte queda a responsabilidad de cada uno y, por otro lado, la responsabilidad recae en las condiciones que las empresas provean para fomentar tu propio bienestar emocional.  

Ya que si bien trabajar de forma remota tiene una cantidad infinita de ventajas para quienes pueden hacerlo, también conlleva algunas consecuencias que, si no son bien atendidas, pueden llegar a perjudicar mucho.  

Trastornos como la ansiedad y la depresión son dolencias realmente importantes, y están avisándonos que algo no está del todo bien. Por ello, es clave tomarse una hora por semana para invertir en el bienestar emocional, por ejemplo. Contacta a tu psicólogo o psicóloga preferida, y cuéntale todo lo que te pasó hoy ¡Ya verás cómo te sentirás mejor!  

Si quieres descubrir más formas de mejorar, solo haz clic en psyalive.com.  

¡Nos vemos! 

Agendar mi sesión de psicoterapia

 

Deja tu comentario aquí

Suscríbete a nuestro boletín

Otras publicaciones que también te pueden gustar

Suscríbete a nuestro boletín

Mantente al tanto del mejor contenido sobre bienestar, salud y calidad de vida

Salud mental, bienestar e innovación que necesita tu empleado

Através de nuestro programa de salud mental, las empresas reducen la pérdida de trabajo debido a demandas emocionales.