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No eres tú, soy yo: cómo terminar una relación sin sufrir y sin hacer daño

Te traemos los mejores consejos para ese momento tan complicado.

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Cuando se termina el amor y se busca terminar una relación debermos tener un objetivo como principal: no hacer daño, ni a nosotros ni a terceros.

Una ruptura no es una guerra.

La situaciones complicadas son las que nos suelen demostrar la bondad de las personas. Se debe de poner punto final a una relación de manera asertiva, es decir, respetando a la otra persona pero también respetando tu decisión.

¿Cuáles aspectos debería tener en cuenta antes de decidir?

  1. Es necesario que estés seguro y que te sientas preparado para llevar acciones a cabo.
  2. Comunícale a tu pareja tu decisión: en este punto, es importante no buscar culpables ni hacer reproches, ya que solo contribuyen a aumentar el dolor. Se recomienda dejar cerrados todos los temas que haya en común, despedirse y cortar el contacto.
  3. Tener en cuenta que toda ruptura implica una pérdida y muchos cambios: es normal y lógico que duela. Se vive un momento pesado y de tristeza, frustración, rabia, agobio, nervios…así como también es habitual sentirse perdido y tener dudas.

Tener la expectativa de que la ruptura no te afectará y que no habrá momentos malos es contraproducente, porque lo más probable es que sea irreal y que te estés autoengañando.

Sin embargo, podemos abordar la situación de la forma más sana y respetuosa posible para minimizar los daños y no sufrir de más.

Nada dura para siempre

En una ruptura se la pasa mal, pero puedes evitar complicar la situación, y sufrir menos de lo que debes si sabes cómo dejar a tu pareja sin hacerle daño.

El amor evoluciona con la relación, igual que las personas crecen, el sentimiendo se desarrolla y cambia. Incluso cuando una relación va muy bien, se debe tener presente que nunca hay garantías de que el vínculo dure para siempre.

Recomendaciones ante una ruptura

Mantén los pies en la tierra

Sé realista, consciente de que el amor se puede terminar y que en ese escenario la mejor decisión será dejar la relación.

Agradece todo lo compartido

Da las gracias por todo lo que aprendiste. Seguro pasaste momentos muy felices, tuviste grandes experiencias y aprendizajes que te ayudaron a desarrollarte como persona.

Medita sobre todo lo aprendido

Vas a cortar una relación, pero no significa que hayas perdido el tiempo. Lo importancia de los vínculos no radica en su duración, sino lo que aportan a nuestra vida.

Prepárate emocionalmente

Antes de dejar a tu pareja debes de estar convencido y preparado. Trabaja el autoestima y la gestión emocional para poder afrontar la ruptura de la forma más sana y madura posible.

Y llegó, el momento de la verdad

Toma aire y explícale que decidiste terminar la relación. Cuéntale los motivos y cómo te sientes, pero siempre hablando desde tu punto de vista y desde tus sentimientos.

Sé respuetuso, debes tratar a la otra persona con respeto y honestidad. No dejes que las emociones se apoderen de ti y te lleven a realizar acciones que sabes que no van contigo, ni con tus valores y que más adelante, cuando mires atrás, harán que te arrepientas.

Aunque ya no haya amor, piensa que todo ser humano merece ser tratado con dignidad y respeto por el simple hecho de ser persona, independientemente de cómo haya ido la relación.

Las faltas de respeto y el maltrato por su parte no justifican que también puedas hacerlo; si la relación te hace sufrir, aléjate. Pero siempre desde el respeto y actuando acorde a tus valores y creencias, pues, es justamente eso lo que te conducirá a la paz y el bienestar contigo mismo.

No existen culpables

Es fácil echar la culpa a la otra persona, cuesta más asumir la propia responsabilidad. Sin embargo, cuando el amor termina, no es culpa de nadie. Además, la responsabilidad de cuidar la relación es de ambos miembros por igual.

De todas maneras, el tiempo para analizar los actos y asumir las responsabilidades ya pasó. Si ya cortaste la relación, no vale la pena comentar aspectos negativos. Procura evitar los reproches que provocarán discusiones y dolor innecesarios.

Todas las personas cometemos errores, seguro que se han cometido muchos durante la relación. Nadie es perfecto ni nacemos sabiendo todo, poco a poco vamos aprendiendo y mejorando.

  • Perdónale No es por él, o ella, sino por ti. El rencor te seguirá uniendo con esa persona y lo que buscas con la ruptura es precisamente desvincularte. La venganza no te hará sentir mejor, todo lo contrario, si haces cosas que no consideras correctas, no te llenará de orgullo en el futuro.
  • Perdónate. Errar es de humano, tienes derecho a equivocarte. Todos actuamos a veces de forma inadecuada. Lo importante es saber pedir disculpas y aprender. Ell pasado no se puede cambiar pero se puede utilizar para crecer.

Medidas para marcar el punto final de la relación

Si estás segura de que acabar la relación es lo que quieres, es importante poner un punto y final. Para ello, debes dejar cerrados los temas que tengas en común. Según lo que signifique eso, será un proceso más o menos largo y doloroso.

Corta el contacto para iniciar el duelo. Muchos expertos en terapia de pareja afirman que la mejor manera para acabar una cortar con una relación es aplicando el contacto cero.

Explícale a la otra persona que la comunicación por tu parte se va a terminar y que esperas lo mismo de su parte ya que es para el bien ambas partes. Prosigue vaciando tus espacios físicos de todos aquellos objetos que te hagan pensar en la relación y continua con su teléfono, fotos y redes sociales.

¿Cómo realizar un buen duelo tras una ruptura?

El duelo es el proceso de adaptación tras una pérdida y suele durar un año, por lo general. Cada pérdida es única y dependerá de las características de la persona, de la relación y de la ruptura. Lo más importante en este punto es que te permitas sentir lo que sientes.

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Es completamente normal que sientas malestar, dolor, tristeza, rabia, vacío, apatía, y frustración. Sientas lo que sientas, es normal y forma parte de la fase de adaptación.

Es importante que sepas que el duelo es un proceso activo, en el que tú debes implicarte. Es esencial escuchar tus emociones y sentimientos, aceptarlos y expresarlos adecuadamente. Para ello, un ejercicio muy recomendable es escribir una carta o hablar con personas de confianza.

También deben existir momentos de desconexión para encontrar el equilibrio. De esta manera evitarás que las emociones te invadan y te incapaciten. Recuerda que las emociones pasan con una función.

La tristeza, por ejemplo, que es la emoción más habitual tras una pérdida, nos deja sin energía para que paremos a reflexionar y asimilar lo que ha pasado antes de tomar acción.

Consejos para afrontar el final de una relación

Evita el contacto

Lo mejor para ambas personas es el contacto 0 (cero). Es normal que sientas una fuerte necesidad de retomar el contacto, eso es porque la resistencia al cambio es fuerte. Es más fácil quedarte en la zona de confort, en lo malo pero conocido, que lanzarse a lo desconocido. Sin embargo, si quieres apostar por tu bienestar y tu desarrollo personal, será necesario que afrontes el miedo a lo desconocido.

Confía en ti

Decidiste terminar con tu relación porque tenías tus motivos suficientes. Confía en tu criterio y sé firme en tu decisión. Pero, en el caso de que no hayas tomado tú la decisión de acabar la relación, deberás asumir que no puedes obligar a alguien a estra contigo. Confía en ti, en tus fortalezas y en tus habilidades para superar esta situación.

Reencuéntrate contigo mismo

Ahora es el momento de pensar en ti y recuperarte. Retoma antiguas aficiones, amistades o costumbres. Así como también puedes buscar y crear nuevas. Se trata de pasar tiempo contigo, experimentar y descubrir cómo eres en nuevas facetas de esta nueva etapa. Aprendiendo y disfrutando de tu propia compañía.

No te dejes llevar por estados puntuales

En algunos momentos te invadirá la melancolía y es normal que tengas ganas de establecer contacto con tu expareja, pero no lo hagas.

No te obligues a olvidar

Haya durado más o menos la relación, si estás aquí es porque ha sido importante para ti. Por lo que permanecerá en tu memoria como parte de tu vida. El objetivo no es olvidarla, sino recordarlo de una manera sana: de vez en cuando y de una forma no dolorosa.

El objetivo tampoco es olvidarlo, sino focalizar tu atención en otras cosas. Cuando llegue a tu cabeza algún recuerdo o pensamiento relacionado con la relación, podemos no dejarnos llevar por él y dirigir conscientemente la atención a otro asunto, a la tarea que estamos realizando o al momento presente. Para ello, es genial aprender mindfulness.

Concédete el permiso de estar mal

Si acabas de dejar a tu pareja, es probable que estés atravesando una situación complicada, de cambios y dolor emocional por la pérdida. Es normal que te sientas triste y no pasa nada. Las emociones forman parte de ti y para gestionarlas deben ser escuchadas y aceptadas.

Compréndete y cuídate. Es muy importante que te escuches y te trates con bondad, y que no te fuerces a estar bien cuando no lo estás. Tu estado de ánimo irá mejorando mientras realices el proceso de duelo.

Apóyate en tus seres queridos

Se estima que se tienen, por lo menos, tres relaciones estables en la vida. Por lo que no eres ningún «bicho raro». La mayoría de personas de tu entorno habrán pasado rupturas u otras situaciones dolorosas y podrán comprender tu malestar.

No tengas miedo a abrirte y recuerda que ser fuerte quiere decir que escondas tus emociones, ser fuerte es ser capaz de mostrarte vulnerable. Déjate ayudar por tus personas de confianza.

No agraves la situación

No te refugies en el alcohol, las drogas, compras, juegos o sexo, pues son parches que pueden aliviar el dolor emocional y ayudar a evadirlo, pero no son eficaces a largo plazo y pueden originar un problema de adicción. Las emociones deben gestionarse y no evitarse.

No empezar otra relación sin haber realizado el proceso de duelo

El proceso de duelo es obligatorio; en caso contrario se convierte en otra especie de parche. Se intenta evitar el dolor y el miedo a la soledad mediante otra pareja. El problema está en que así no aprenderás a gestionar tus emociones, a adaptarte por ti mismo a la situación ni afrontarás tus miedos.

Lo que conseguirás es elegir otra pareja de forma precipitada, sin haber dado tiempo a aprender de la relación anterior, y poner tu bienestar en manos de otra persona, asentando las bases para una relación de dependencia. Ahórrate un problema y no enganches una relación con otra.

Puedes seguir creyendo en el amor

No cometas el error de culpar al amor. Después de sufrir en una relación, es normal que digas que no quieres volver a enamorarte.

Estás dolido, frustrado y enfadado por todo el malestar que sientes. Sin embargo, este malestar no está causado por el amor, sino por el desamor. Decir que no quieres una relación porque se puede acabar y pasarlo mal es como decir que no quieres vivir porque algún día vas a morir.

Las relaciones pueden terminar, sí, pero también te pueden aportar un sinfín de cosas positivas. Se trata de disfrutar del amor mientras sea sano y aprender a terminar la relación cuando provoca sufrimiento.

Bibliografía

Anguita, M. A. P. (2011). Pamela Palenciano: Hay que cambiar el modelo de amor. Meridiam, (55), 20-25.
Palenciano, P., & Larreynaga, I. (2017). Si es amor, no duele.
Riso, W. (2003) ¿Amar o depender?: cómo superar el apego afectivo y hacer del amor una experiencia plena y saludable. Editorial Norma.
Riso, W. (2003). Aprendiendo a quererse a sí mismo. Editorial norma.
Congost, S. (2011). Manual de dependencia emocional afectiva.
Congost, S. (2013). Cuando amar demasiado es depender. Oniro.

Mi principal objetivo es ayudarte, escucharte y brindarte herramientas que mejoren tu calidad de vida. Asistir a psicoterapia es un gran acto de valentía, es enfrentar todos aquellos terribles y enormes fantasmas que a veces tienen forma de pensamientos y emociones. Es un acto de amor hacia ti mismo y la oportunidad para ser una mejor persona cada dia. Felicitaciones por ya haber dado el primer paso y estar aqui, y te invito a que puedas comunicarte conmigo y juntos emprender el camino de la psicoterapia.

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